Artículo

Viviendas ecológicas: Diseñadas para quien las habita y para el planeta.

Una ingeniera egipcia construye edificaciones con un sistema tradicional, que mejora la eficiencia, el ahorro y ha beneficiado ya a más de 1.000 personas.

Radwa Rostom estudio Ingeniería Civil en la Universidad Ain Shams, en El Cairo (Egipto). Solía participar en actividades solidarias en el barrio Ezbet Abu Qarn y cuando se graduó, pensó: “Quiero proporcionar algo más que comida”. Y diseñó un proyecto para mejorar la calidad de vida de los hogares locales a través de la construcción y rehabilitación de viviendas asequibles. Apenas terminó sus estudios, la joven buscó adquirir las habilidades técnicas necesarias para poner en práctica sus ideas en empresas de Ingeniería Ambiental. Trabajó para una consultoría, una compañía de energía solar y una de construcción belga que opera principalmente en áreas afectadas por la desertificación. Fue así como en el año 2016, fundó Hand Over, una empresa social egipcia que integra la construcción con el desarrollo comunitario. La joven adoptó un antiguo método que expertos ambientales han actualizado recientemente, conocido como construcción con tierra cruda, que utiliza materiales locales y respetuosos del medio ambiente como grava, lodo, arena y pequeñas cantidades de cemento. En 2019, la empresa  fue nominada para el Premio Aga Khan de Arquitectura. “Muchas firmas diseñan y construyen grandes apartamentos, aeropuertos y edificios utilizando métodos tradicionales, a los que solo puede acceder una determinada categoría de personas”, señala la empresaria. “Mi sueño siempre ha sido diferente; quería construir viviendas humanas para poblaciones marginales, usando materiales ecológicos”, explica. Ha construido en colaboración con una ONG llamada Catherine Exists. Hand Over trabaja regularmente con ONG locales y voluntarios. Este fue también el caso para el tercer proyecto de la compañía: una escuela para 300 estudiantes en Abu Ghadan, una aldea a 80 kilómetros de El Cairo, construida el año pasado en asociación con la asociación Man Ahyaha. Desde sus comienzos, la empresa capacita a estudiantes en arquitectura e ingeniería civil para que trabajen como voluntarios con las comunidades locales utilizando el método de construcción de lodo. Según sus estimaciones, este trabajo ya han beneficiado a más de 1.000 personas, entre estudiantes y hogares desfavorecidos.                                                                                                                            Actualmente, Hand Over trabaja en su cuarto proyecto: la construcción de edificios administrativos y oficinas de servicios en el protectorado de Abu Galum en Dahab, en el sur de Sinaí. Este reportaje fue originalmente publicado en Al-Masry Al-Youm.

Fuente: EL PAÍS.